CODEX CALLIS IANVS
LIBER II
LA PRIMERA PALABRA

                                                                                   -I-                                                                                   
EL ALIENTO DIVINO
Existe un monema común a los seres vivos superiores que, aun careciendo de valor simbólico para algunas especies, hace referencia a una experiencia sensorial principal. Esa interjección común es el sonido producido por los seres vivos en su respiración, en concreto, a la explosión de aire hacia fuera, que en castellano se llama "aspiración". Ese sonido, común a todos los animales superiores, permite, a través de la experiencia de los individuos de una comunidad, comprobar la existencia de "vida" en cada individuo y, su no-recepción, la confirmación de la experiencia "muerte" en él.

Es fácil comprobar el sonido que produce la aspiración tras la carrera de un caballo, de un perro, de un león o de un hombre. Es el sonido de la vida.

El simbolismo que, a lo largo de la historia, este fonema ha tenido, está ligado directamente a la vida en el hombre sobre la tierra. La desaparición paulatina de su pronunciación, por un congénere o por un animal, significaba la retirada de la vida en su poseedor. Este sonido fue definido, en la tradición primordial, como: el aliento de dios, cedido temporalmente a los seres vivos; el aliento de dios que permite la vida en la tierra.

Ese fonema original es el denominado "Fricativo-Velar-Sordo", representado por el dígrafo "KH". Sabemos que lo estamos pronunciando correctamente cuando, al hacerlo, oímos "ja", pero, a la vez, generamos una onda expansiva, que apaga de golpe la llama de una vela, situada a doce centímetros de la boca y un poco hacía abajo.
La "KH" del sánscrito suena como k, seguida de una pequeña explosión de aire.
En castellano disponemos de este fonema: nuestra fricativa velar sorda es la "j".
En francés e inglés, que no tienen este sonido, tratan de acercarse a él mediante el dígrafo "KH", con la oclusiva-velar-sorda K, más la aspirada-sorda H.
Sus correspondencias coptas son: x(s)y 4(B). En código ASCII se escribe como "x".

Las primeras escrituras conocidas fueron inventadas por los egipcios y los mesopotámicos, durante el milenio IV a.C. Al principio, los signos fueron sólo dibujos de objetos, y su finalidad era referirse a esos objetos o expresar una idea, fácilmente sugerida por su contemplación.


RUEDA DE ANU

El símbolo del dios súmero, Anu, era una rueda solar, con cuatro rayos con forma de estrella y cuatro rayos ondulados entre ellos. Su representación, es la más antigua conocida de un dios solar y, su esquema simbólico, fue asumido por los posteriores dioses solares. El símbolo de Anu representa al Sol, como emisor de aliento vital en forma de rayos solares; el responsable de la vida en la tierra.
Posteriormente, Anu fue sustituido por el dios Enlil, como creador de la humanidad

Los súmeros identificaban la palabra del dios Enlil con su espíritu. Una liturgia sumeria decía: "La pronunciación de tu boca es viento benéfico, el aliento de vida de los campos". Para los súmeros, el aliento de Dios, era un cálido torrente de luz.

                                                                                                                                          

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