CODEX CALLIS IANVS
LIBER V
LA LOGIA DE OCCIDENTE

                                                                                   -I-                                                                                   
LA GEOGRAFIA SAGRADA
Octavio Augusto debe establecer en la tierra un nuevo centro a partir del cual se repita la cosmogonía. Debe de fundar una nueva ciudad que equivalga a una refundación del Cosmos y que será llamada como la Ciudad Sagrada de Augusto. Para ello, según el rito antiguo, debía determinar lo que se podría llamar: una geografía sagrada o sacerdotal, ya que la posición de las ciudades y de los templos, según el rito de Jano (1), no era arbitraria, sino que se determinaba según leyes muy precisas.

La Ciencia Sagrada establecía los lazos que unían: el "arte sacerdotal" y el "arte real", con el arte de los constructores, ya que las antiguas corporaciones estaban en posesión de una verdadera tradición iniciática. Jano era a la vez el dios de la iniciación a los Misterios y el de las corporaciones de arquitectos (Collegia Fabrorum).

Además, entre la fundación de una ciudad y la constitución de un nuevo Centro, según establecía la doctrina tradicional, eran necesarias unas adaptaciones a las condiciones definidas de cada tiempo y lugar, debía existir una relación tal, que la primera debía simbolizar a la segunda.

Era muy necesario realizar estudios especiales, para fijar el emplazamiento de una nueva ciudad, que estaba destinada a convertirse en metrópoli espiritual de toda una parte del mundo; el nombre de la nueva ciudad, su emplazamiento y las circunstancias de su fundación, tenían que ser examinados cuidadosamente bajo este punto de vista y bajo la dirección del que tuviese el conocimiento y la autoridad para hacerlo.
Marco Agrippa, Gran Maestre de la Cofradía de la Ciencia Sagrada, era el señalado para realizar este trabajo. Sus conocimientos de gnomónica y arquitectura le permitieron determinar, sin posibilidad de error, el emplazamiento de la nueva ciudad que, tras su muerte, iba a ser llamada a convertirse en el Centro del Mundo.

En la antigüedad ya existían centros sagrados fundados a lo largo de épocas sucesivas. El rito romano, recuperado por el propio Octavio, señaló en el territorio del Imperio una geografía que relacionaba los centros que, a lo largo de los ciclos, aseguraron la conservación de la tradición. Marco Agrippa fue el autor de un mapa geográfico monumental que se expuso en el Campo de Marte de Roma, según instrucciones de Octavio Augusto (2).

En ese mapa geográfico figuraban las ciudades principales del Imperio y, entre ellas, las elegidas según una estudiada geometría sagrada y solo visible para los iniciados, que determinaba el futuro emplazamiento de la Ciudad Sagrada de Augusto.

En el momento en que se realizó el mapa monumental, Roma era el eje del mundo. Su emplazamiento determinaba, no solo un centro geométrico dentro del Imperio, sino el Centro del Mundo como Ciudad Sagrada.

Octavio, durante su mandato, tuvo una especial relación con Oriente. Fueron muchas las ciudades que recibieron sus cuidados e inversiones para recuperar sus templos y edificios públicos. De todas ellas, Éfeso, sede del Templo a Artemisa (Diana en el panteón Romano), fue la que recibió un trato más destacado, de todas las ciudades de Oriente. Éfeso se convirtió en la Puerta de Oriente, no solo por su carácter comercial, sino como puerta de iniciación a los misterios de la diosa madre, representados por la diosa Luna Diana-Artemisa.

Existe una línea, que trazada sobre el mapa del Mar Mediterráneo (tal como Agrippa dispuso), une los lugares donde Éfeso y Roma se emplazan. Toda línea une dos puntos, pero sólo ésta posee la dirección que, procediendo de las tierras de mesopotamia, al oriente de las tierras de Egipto, donde nace el Dios Sol, enlaza las ciudades que en cada época, tuvieron una significación sagrada para sus pueblos. El "Decumanus" del Cosmos.

Cardo quiere decir "EJE", línea en torno a la cual gira el sol, de Norte a Sur. Decumanus que proviene de duodecimanus, la línea de las doce horas entre la salida y la puesta del sol, de Este a Oeste.
Esta línea geográfica, a modo de nuevo sendero de Anu, de real Tar de Atón, de recorrido del dios Apolo en su carruaje de fuego, como cadena de Lugh, es signo de alianza entre las ciudades de Éfeso, Roma y el Finis Terrae, el fin de la tierra, el lugar donde, según la tradición, el Sol poniente va hacia las entrañas de la Tierra para renacer luego al amanecer.

Por ello, la Ciudad Sagrada de Augusto debía de estar emplazada sobre esta línea celestial, al igual que, en su momento, se establecieron las ciudades de: Apolonia, fundada por Anaximandro, dedicada a Apolo y lugar donde Octavio y Agrippa fueron iniciados en los misterios de la Ciencia Sagrada y Tarquinia, Ciudad Sagrada etrusca por antonomasia y lugar donde Octavio recibió el Clipeus o escudo dorado de manos de Venus. La Ciudad Sagrada de Augusto se convertiría en la nueva Puerta de Occidente.

El Imperio de Augusto sería en una gran cosmogonía dedicada a Ianus, e, al igual que su templo de Roma, tendría en la capital su centro, el eje del mundo. La puerta de Oriente dedicada a la Luna, en la ciudad de Éfeso, y la nueva Ciudad Sagrada de Augusto, dedicada al dios solar, como su Puerta de Occidente.

Gracias a los conocimientos de Agrippa, se determinó el emplazamiento, en lugar adecuado, en tierra virgen, en la Gallaecia (recientemente pacificada por la intervención del propio Agrippa), según la línea sagrada que une el oriente y el occidente y próxima al Finis Terrae, donde se construiría el Ara Solis, el altar al Sol poniente.

Según los términos de la tradición, este lugar sería una "tierra santa", a imagen de todas las demás "tierras santas", un lugar sagrado, un centro espiritual al cual estarían conectados los demás centros sagrados de la tierra.


DECUMANUS SOBRE EL MAPA DEL MUNDO DE AGRIPPA

La ciudad Sagrada de Augusto se emplazaría en lugar seleccionado previamente por Agrippa, durante su estancia en la Gallaecia. La ciudad se encontraría en las llamadas en la actualidad "Terras do Miño" (3), emplazada de acuerdo con unas relaciones geométricas especiales entre ella y los enclaves circundantes, desarrollando unos vínculos entre este Centro Santo y el territorio ungido, sobre el decumanus cósmico del mapa de Agrippa.

La Ciudad Sagrada de Augusto se encuentra, así pues, en el centro de este territorio fértil que es regado por las aguas del río Miño. El centro geométrico de este territorio es el denominado Alto de Garabolos, lugar donde Agrippa tomó posesión, en el momento inicial de pacificación del lugar.


TETRAGRAMA SOBRE LAS "TERRAS DO MIÑO" I

Posteriormente, trazando un mapa del territorio y con centro en ese lugar, realizó un círculo de veintiuna millas romanas de radio (tres veces siete), aproximadamente treinta y un Km y, sobre el trazado de ese círculo, mandó emplazar las aras sagradas que fueron la génesis de las poblaciones que en la actualidad reciben el nombre de: Villalba, Meira, Baralla, Sarria, Palas y Guitiriz.
El trazado de ese círculo, con esas dimensiones exactas, determina el territorio sagrado donde, en el futuro, se emplazará la Ciudad Sagrada de Augusto.

Con el mismo centro y con radio de catorce millas (dos veces siete), se emplazaron nuevas aras sagradas que, al cabo de 2000 años, son las poblaciones que reciben el nombre de Friol y Castroverde y, sobre un nuevo círculo de siete millas de radio, los enclaves de Rábade y Nadela.

En el interior de ese círculo, al unir de forma geométrica las diez (X) aras romanas, se dibuja la forma del monograma sagrado de Arkho (4) quedando sobre el territorio elegido la señal de la cruz, el símbolo de la Luz.

El monograma está formado por un círculo y en su interior, las cuatro letras griegas: la letra chi, en forma de cruz; la letra rho, como un callado; la letra alfa, como un compás y la letra omega, como un puente. Las cuatro forman la palabra de la divinidad, Arkho, orientada al sur. (En la actualidad el monograma posee un giro de 4º en función de la nueva orientación magnética tras el paso de 2000 años)
Si en ese círculo, trazado por Agrippa, unimos las poblaciones de Guitiriz con Baralla y la de Meira con Palas, tendremos la cruz de la letra chi. La letra rho se traza uniendo Villalba con Sarria - pasando por Rábade y Nadela -, y con el curso del río Miño, en el tramo sur, formará el callado de la letra. Y por último, el lugar exacto de la letra alfa, lo determinará el enclave de la población de Castroverde y la de la omega, la de Friol.

Todas estas poblaciones tienen exactas relaciones geométricas entre sí, formando, en el territorio seleccionado por Agrippa, el símbolo sagrado de la divinidad.


TETRAGRAMA SOBRE LAS "TERRAS DO MIÑO" II

Las poblaciones de las Terras do Miño están dispuestas de acuerdo a un rito que sacralizaba el territorio y a sus habitantes. Esto era así porque era necesario que esta zona tuviera la bendición de los dioses celestiales. La futura Ciudad Sagrada que Augusto fundará siete años mas tarde, precisaba de este ritual previo.
El tetragrama de Arkho dependía únicamente de los Pontífices y ellos eran los responsables máximos del culto y su liturgia.


TETRAGRAMA DE ARKHO
(Orientado dirección Sur hacía abajo, similar al mapa geográfico)


De esta forma, y de manera simultánea, la Ciudad Sagrada de Augusto ocupará el papel de puerta a lo celestial. La puerta de occidente a la divinidad. La tierra sacralizada, Templo a cielo abierto, habitáculo de Arkho, la "presencia real" de la Divinidad.


LA CIUDAD SAGRADA DE AUGUSTO

1. Ianus, según establecía su rito, recibía tres nombres en la antigüedad, uno sacerdotal, otro profano y un tercero secreto. Ianvs, Qvirinvs, Arkho.
2.Orbis Terrarum - El círculo de la tierra.
3. El nombre de Manú lo encontramos también en el Menes egipcio, en el Minos griego, en el Menw celta, en el Numa romano, y quiere decir "Dios en nosotros".
4. Arkho. Ser primero, el que gobierna el mundo. (En alfabeto griego palabra formada por las cuatro letras: alfa, rho, chi y omega).



                                                                                                                                          

© ianus@arqweb.com - 2005