CODEX CALLIS IANVS
LIBER V
LA LOGIA DE OCCIDENTE

                                                                                   -VI-                                                                                   
EL PEREGRINO
En el siglo I a.C., durante el mandato de Octavio Augusto son peregrinos todos aquellos que, careciendo de ciudadanía romana, viven en un territorio bajo su control. Es el extranjero amigo que mantiene vinculaciones jurídicas con los cives (ciudadanos). En este momento, en el siglo I a.C., son peregrinos todas las comunidades indígenas del Norte de Hispania, de la Galia y del Sur de Germania.

Son peregrinos los pertenecientes a comunidades de territorios que establecen relaciones pacíficas con Roma. Es un requisito "sine qua non" para que sus habitantes fueran considerados peregrinus y no enemigos.

Se incluye en la categoría de los peregrinus a los habitantes de los pueblos que conservan sus instituciones y costumbres, pese a su sometimiento político a Roma. También se considera peregrinus al extranjero que se encuentra de paso, pues mientras permanece en ese territorio está sometido a la legislación romana.

A lo largo de su historia, Roma protege jurídicamente al extranjero en sus territorios. A ellos se les aplicaba el ius gentium (derecho de gentes), a través del praetor peregrinus, que interviene cuando alguna de las partes encausada no es ciudadano romano. Pero aunque se le brinden mecanismos procesales, no significa que tenga los mismos derechos que el ciudadano: carece de voto, no puede ser candidato a magistrado, ni servir en las legiones. El peregrinus no puede asociarse al culto de la ciudad, ni consultar auspicios, ni desempeñar sacerdocios.

Por otra parte los peregrinus tenían sus costumbres y tradición y, en muchos de los casos, con significación contraria a la romana. Octavio Augusto, el Emperador, funda una ciudad perfecta donde se encuentra el centro del mundo, donde la Luz es reflejo de la Belleza y la Justicia.

Por ello Octavio Augusto favoreció, por todos los medios, la afluencia de los perigrinus de las tierras de Occidente hacía su ciudad sagrada. Su protección a la tradición, que unía la herencia caldea y egipcia, con las greco-latina y celta, favoreció el viaje de los peregrinos devotos.

En este momento de la historia son los peregrinus de los territorios de Occidente los que se dirigen a Lucus Augusti. Todo viaje significa un esfuerzo, y en aquel momento inicial podemos imaginar las inmensas dificultades que debía significar realizar el trayecto.

Imaginemos un joven peregrino que, deseoso de integrarse en la nueva corriente que Roma propone en la Galia conquistada, se propone realizar el viaje iniciático, que el mismo Emperador propone y favorece y que le conducirá hasta las tierras del fin del mundo, hasta la ciudad sagrada del nuevo dios Lugh.

El Callis Ianus, el sendero de Jano, se iniciaba el veinticinco de marzo. Ese es el primer día del año, según la tradición mesopotámica y, esa noche, la estrella de Venus se presenta en el horizonte del antiguo sendero de Anu para marcar la dirección hacia el lugar donde el Dios Sol se esconde.

Desde ese momento se podía realizar el viaje, entendiendo que éste debía terminar de manera que se alcanzase el destino el primero de agosto, de igual forma que en la tradición celta se debían de alcanzar, ese día del verano, los bosques de Lugdunum para celebrar el Lughnasad.

Para ello, y para realizar con alguna garantía el largo trayecto, solicita el salvoconducto que los Caballeros de la Orden Ecuestre administran, y que le permitirá realizar el camino con cierta protección, además de poder utilizar en algunos enclaves los albergues y cuidados hospitalarios. Ese salvoconducto, que le protegerá en su viaje, es una concha de molusco, que según la mitología antigua representa, ya que le pertenece, a la diosa Venus. Una concha de venera o vieira, es el símbolo del peregrino en trayecto a Lucus Augusti. Venus era la diosa protectora de Octavio Augusto, además de ser la señal que indicaba en el cielo el inicio del sendero de Anu, por todo ello, Octavio Augusto la adoptó como el símbolo protector de los peregrinus en dirección a su Ciudad Sagrada.


VENERA

El trayecto de ida podía durar hasta cuatro meses, si el punto de partida era desde Lutecia o lugares situados a una mayor distancia. A lo largo del trayecto se construyeron, por parte de los integrantes de los Collegia Fabrorun, templos con dedicación a los Lares Viales; éstos eran, en la mitología romana, los protectores de los caminantes y además, permitían ofrecer lugares de reposo y protección a los peregrinus para pasar la noche durante el viaje.


TEMPLO TOSCANO

Estos templos, a lo largo del trayecto del Callis Ianus eran, en su gran mayoría, del tipo etrusco, estilo toscano; poseen un atrio cubierto anterior a la cella, que permite guarecerse a los devotos. Los lares viales eran los genios protectores del camino y se encargaban de proteger a todos los viajeros en el trayecto. Los templos a estas divinidades estaban emplazados en cruces de caminos o próximos a los puentes sobre los ríos.


LAPIDA

Sin embargo, el símbolo de mayor presencia a lo largo del camino y realizado por los maestros de los Collegia Fabrorum fue el de la divinidad suprema, el monograma de Arkho, representación de la verdad absoluta, el conocimiento primordial, la Luz invocada por el hombre como manera de alcanzar la felicidad.


DINTEL


El monograma de Arkho era la señal en piedra más repetida a lo largo de todo el camino. Su presencia mostraba la característica del culto propietario del sendero. Al igual que con sus símbolos, en otras culturas de la tradición, el monograma de Arkho hacía acto de presencia a lo largo del Sendero de Jano, en dinteles de entrada a los templos, en lápidas y relieves.

La llegada a la Ciudad Santa significaba un gran esfuerzo para los peregrinus. La satisfacción de alcanzar la Ciudad de la Luz, les permitía, tras terminar su viaje en el Ara Solis en Finis Terrae, iniciarse en una nueva comunión.

La concesión e immunitas perpetua a un peregrinus era una gracia que solo el Emperador Octavio Augusto podía conceder y esto solo se producía en ocasiones muy especiales como premio a comportamientos de fidelidad a Roma o hacia el propio Emperador.

Octavio Augusto decretó la immunitas perpetua para los peregrinus que alcanzasen la ciudad de Lucus Augusti de acuerdo con las condiciones establecidas por el rito de Arkho. Este premio tan especial fue de gran apoyo para que los integrantes de las tribus de los territorios de Occidente se integrasen en el nuevo Imperio y pudiesen participar como ciudadanos en los proyectos de Roma en el futuro.

El territorio de la Gallaecia fue, a partir de este momento, el que mayor número de nuevos ciudadanos aportó al Imperio de origen peregrino.

El Sendero de Jano permite a los peregrinus la iniciación en la filosofía del Arkhé que reside en la ciudad de Arkho. Éstos se dirigen a la ciudad perfecta (Kosmos) donde se reúnen los hombres para compartir, convivir, defenderse, comerciar. El lugar donde impera la equidad y donde la sociedad es de hombres iguales y en armonía.

Solo en la ciudad perfecta se alcanza la armonía y la justicia, reflejo del Orden perfecto del Universo.

El peregrino, al regreso de su viaje iniciático a Lucus Augusti, será continuador del Arkhé universal, tras su contacto con la Luz y tras comprender que la felicidad, solo será alcanzada a través de la sabiduría que proporciona el conocimiento.

"PLVS EST QVOD PROPRIA FELICITATE NITES"


"VITRVM" es el nombre del Libro Sagrado.
En él, el Emperador mandó describir como debía ser construido el Templo, cual es el Sendero para llegar
hasta sus Puertas y cual es la Gran Obra que permite a los hombres obtener la Piedra Filosofal.

-La Gran Obra-
.·.

V I T R V M

EL TABLERO DE PIEDRA
El lugar donde el arquitecto traza sus “Ideas”
Según Platón, todas las cosas del mundo material han sido creadas a partir
de unas formas, arquetipos o paradigmas que denomina Ideas.

Vídeo: The Stone Tablet – El Tablero de Piedra
Director: Carlos Sánchez-Montaña
Música: Paul Mounsey
Tema: Work song (Canto de trabajo)
Albun: City of Walls (Ciudad de murallas)

                                                                                                                                          

© ianus@arqweb.com - 2005