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Lugo, Ciudad Sagrada de Augusto.
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El arquitecto lucense Carlos Sánchez-Montaña lleva inmerso desde hace meses en un proyecto de hace 2000 años: el que se utilizó para construir Lucus Augusti.
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Lucus Augusti se agiganta, con las investigaciones la ciudad se afianza como urbe romana.
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La Muralla de Lugo tenía doce puertas y dibujaban una estrella de doce puntas
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AUGUSTI
















OCTAVIO AUGUSTO
Cayo Julio César Octavio
23-09-63 a.C. - Nola (Campania)19-08-14 d.C.

Primer emperador romano (27 a.C.-14 d.C.). Miembro de una de las familias más ricas de Roma, Octavio (que en el 27 a.C. recibiría el título de Augusto, nombre por el que es más conocido) fue adoptado como hijo por Julio César, su tío abuelo, cuando contaba dieciocho años (45 a.C.).

De Augusto pueden relatarse muchas cosas, ha pasado a la historia por muchas de las características de su personalidad y adjuntamos enlaces a varias de sus completas biografías disponibles en la red.

Desde aquí nos interesa remarcar especialmente dos de los aspectos de su interesante biografía. Una, su pasión por el arte de la Arquitectura y el Urbanismo y la segunda su relación con la ciudad de Lucus Augusti, en el confín del Imperio, cerca de Finisterre.

Octavio Augusto, fue el primer emperador romano, el hombre que habría de continuar la obra de César en todos los aspectos: incluido el arquitectónico. Por ello finalizó el Foro de César, construyó en el Foro Romano el templo de Divus Iulius y, emulando a su tío, construyó un nuevo foro: el Foro de Augusto, el tercer foro de Roma en el que dedicó un gran templo a Mars Ultor (Marte Vengador) en recuerdo de su venganza sobre los asesinos de su tío. En tiempos de Augusto el aspecto del centro de Roma, con sus tres foros y nuevos monumentos era ya grandioso. El propio emperador se vanagloriaba de haber recibido una Roma de ladrillo que transformó en una urbe de mármol.

En el año 26 a.C. Vitruvio dedica su tratado de arquitectura al propio emperador y en el proemio del primer libro dice con estas palabras: "advirtiendo que no solo ocupa tu cuidado el bien común y feliz estado de la Republica, sino también la comodidad de las obras públicas, para aumentar la ciudad no solo sujetando Provincias a su dominio, sino también para que a la majestad del Imperio corresponda la magnificencia de los edificios" y más adelante continua, "por haber advertido que has hecho muchos edificios, y al presente los haces y porque en lo venidero cuidarás de que las obras públicas y particulares sean conformes a la grandeza de tus hazañas, para que su memoria quede a la posteridad, puse en orden estos ajustados preceptos, a fin de que teniéndolos presentes, puedas saber por ti mismo la calidad de las obras hechas y hacederas; pues en ellos explico todas las reglas del Arte.
"Ver Documento"

Queda pues en evidencia la gran dedicación a la Arquitectura y el Urbanismo que el emperador ya en el año 26 a.C. ejercía, dedicación que no fue sino creciendo a lo largo de su mandato.
El propio Augusto en sus memorias "Res Gestae" escribe:
"Construí la Curia y su vestíbulo anejo, el templo de Apolo en el Palatino y sus pórticos, el templo del Divino Julio, el Lupercal, el Pórtico junto al Circo Flaminio - al que dí el nombre de Octavia, quien había construído anterior-mente otro en el mismo lugar -, el palco imperial del Circo Máximo; los templos de Júpiter Feretrio y de Júpiter Tonante, en el Capitolio; el de Quirino, los de Minerva, Juno Reina y Júpiter Libertador, en el Aventino; el templo a los Lares en la cima de la Vía Sagrada, el de los Dioses Penates en la Velia y los de la Juventud y la Gran Madre, en el Palatino.
Restauré, con extraordinario gasto, el Capitolio y el Teatro de Pompeyo, sin añadir ninguna inscripción que llevase mi nombre. Reparé los acueductos que, por su vejez, se encontraban arruinados en muchos sitios. Dupliqué la capacidad del acueducto Marcio, aduciéndole una nueva fuente. Concluí el Foro Julio y la Basílica situada entre los templos de Cástor y de Saturno, obras ambas iniciadas y llevadas casi a término por mi Padre. Destruída la Basílica por un incendio, acrecí su solar e hice que se emprendiese su reconstrucción en nombre de mis hijos [adoptivos], prescribiendo a mis herederos que la concluyesen en caso de no poder hacerlo yo mismo [14 a.C.]. En mi quinto consulado [29 a.C.], bajo la autoridad del Senado, reparé en Roma ochenta y dos templos, sin dejar en el descuido a ninguno que por entonces lo necesitara. Durante el séptimo [27 a.C.], rehice la Vía Flaminia, entre Roma y Ariminio, y todos los puentes, salvo el Milvio y el Minucio."

Todas estas obras han pasado a la historia con la única autoría del propio Augusto, sin duda ningún arquitecto contemporáneo alcanzo su nivel de proyectos construidos.

Ver: RES GESTAE DIVI AUGUSTI

"Vitruvio dedica sus Diez libros al Emperador, de cuya «inteligencia divina» solicita, no sólo la debida protección para su trabajo, sino también la implicación del propio soberano en lo que se refiere a los contenidos del mismo, continuando así la tradición de los reyes-arquitecto iniciada por Nembrod, que lo fue de la Torre de Babel, y heredada, entre otros, por Gudea, Alejandro Magno, Julio César, Adriano, quien no en vano se autoapellidaba el Arquitecto..."
Ver: Entre Dios y Vitruvio: magisterios primevos en arquitectura
José Manuel Prieto González


"Entre el gran número de monumentos públicos cuya construcción se le debe, cuéntanse principalmente el Foro y el templo de Marte Vengador, el de Apolo en el Palatino y el de Júpiter Tonante en el Capitolio. Construyó un Foro, porque el creciente número de litigantes y de los negocios, haciendo insuficientes los dos primeros, exigían otro. Así, pues, sin esperar a que el templo de Marte estuviese concluído, se apresuró a mandar que se dedicase especialmente el Foro nuevo a los procesos públicos y a la elección de jueces. En cuanto al templo de Marte, había hecho voto de construirlo durante la guerra de Filipos, emprendida para vengar a su padre. Decretó, en consecuencia, que allí se reuniría el Senado para deliberar acerca de las guerras y de los triunfos; que de allí partirían loS que marchasen con algún mando a las provincias; y que allí, en fin, irían a depositar las insignias del triunfo los generales victoriosos. El templo de Apolo se construyó en una parte de su casa, en el Palatino, derruida por el rayo, y donde habían declarado los arúspices que este dios pedía morada. Añadióle pórticos, y una biblioteca latina y griega. En sus últimos años convocaba frecuentemente el Senado e iba a él para reconocer las decurias de los jueces. El templo de Júpiter Tonante fue un monumento de su gratitud por haber escapado de un peligro durante una marcha nocturna, en una de sus expediciones contra los cántabros, en la que surcó su litera un tayo, matando al ésclavo que le precedía con una antorcha en la mano. Hizo además ejecutar otros trabajos bajo el nombre de otras personas, por ejemplo, con los de sus nietos, de su esposa y de su hermana; tales son el pórtico y la basílica de Cayo y Lucio, los pórticos de Livia y Octavio, y el téatro de Marcelo. Frecuentemente, también, exhortó a los principales ciudadanos a embellecer la ciudad cada cual según sus medios, o con monumentos nuevos, o reparando y adornando los antiguos, y este solo deseo hizo que se construyera considerable número. Por esta razón elevó Marcio Filipo el templo de Hércules a las Musas; L. Cornificio, el de Diana; Asinio Polión, el vestíbulo del de la Libertad; Munacio Planeo, el templo de Saturno; Cornelio Balbo, un teatro; Estatilio Tauro, un anfiteatro. y; en fin, M. Agripa, muchos edificios espléndidos.
Ver: Biogarfía de Marco Agripa
Dividió a Roma en regiones y barrios, encargando la vigilancia de las primeras a ciertos magistrados anuales que la obtenían por suerte, y la de los barrios a inspectores elegidos entre la plebe que habitaba en ellos. Estableció rondas nocturnas para los incendios, y para prevenir las inundaciones del Tíber hizo limpiar y ensanchar su cauce, obstruído desde mucho tiempo por las ruinas y estrechado por la extensión de edificios. Con objeto de facilitar por todas partes el acceso a Roma, se encargó de reparar la vía Flaminia hasta Rimini, y quiso que, a imitación suya, todo ciudadano honrado con el triunfo, emplease en pavimentar un camino el dinero que le pertenecía por su parte de botín. Reconstruyó los templos que el tiempo o el incendio habían destruido, y los adornó, como a los otros, con riquísimos presentes, llevando en una sola vez al santuario de Júpiter Capitolino dieciséis mil libras de oro y piedras preciosas y perlas por cincuenta millones de sestercios."
Suetonio, Vida de Augusto

La relación de Augusto con Hispania es muy directa a lo largo de su vida. La Tarraconensis era un territorio gobernado directamente por él. Augusto vivió en Tarragona, capital de la provincia y desde ella dirigió las campañas militares contra los cantabros y los astures. Tras varios años de guerras y revueltas estos fueron vencidos en el año 19 a.C. y tras la conquista definitiva, el emperador entró en Roma victorioso, en el año 13 a.C., con una estatua de la diosa Minerva (diosa de la guerra y la sabiduría) a su lado. Existen relatos que especifican que en ese momento Augusto determinó que una imagen en piedra igual a la que a él le acompaña sea enviada a la futura ciudad que será creada en los territorios vencidos. Para él, esta nueva ciudad que ha de fundarse materializa la consecución de la Pax Romana en el Imperio.
(Analogía urbana a la arquitectónica "ARA PACIS")

Esta figura de la diosa Minerva estaría alojada en el Capitolio de Lucus Augusti tal como era preceptivo en la ciudades romanas. Son varios los historiadores que relatan la existencia de dicha imagen en un emplazamiento cercano al actual Campo Castillo a lo largo de la historia de la ciudad.

Es precepto de la tesis aquí defendida que la definitiva fundación de la ciudad se produjo (12 a.C.) un año después de la triunfal entrada en Roma de Augusto. Ya que si bien la decisión de fundar una ciudad en el territorio estaba tomada seguramente antes de producirse incluso la victoria sobre los indígenas, la concreción del lugar pudo ser posterior, en un momento en que las decisiones logísticas que regirían la actividad económica de tan impórtate territorio para las arcas imperiales fuesen meditadas.

El propio nombre de la ciudad de Lucus Augusti "Bosque Sagrado de Augusto" ofrece un aspecto sagrado lejos de campañas militares triunfales y más cercana a episodios posteriores como el nombramiento de Augusto, por parte del Senado de Roma, como Pontífice Máximo de la religión en el Imperio.

La mayor evidencia es que Lucus Augusti fue fundada y su nombre, de connotaciones sagradas tan especiales fue asumido por el Imperio en una época en que Augusto había alcanzado su cenit en vida.

Existe referencia de piezas de epigráficas que relacionan la ciudad con el emperador.
La primera son tres de los cuatro teóricos monolitos fundacionales erigidos por parte de Paulo Fabio Máximo
       
En que los que el fundador de la ciudad dedica esta a Augusto Cesar.

Y una segunda que estuvo situada en un lugar cercano al foro de Lucus Augusti que dice:

Del que se desconoce la fecha, y que recuerda por mandato del senado de Roma, la especial relación paternal que Augusto tenia con la ciudad.


EL SELLO DE AUGUSTO

Es parte fundamental de la tesis aquí presentada que, la ciudad de Lucus Augusti, fundada por orden directa del emperador Octavio Augusto, tuvo un proyecto urbano que seguía las directrices marcadas por Vitruvio en su tratado de arquitectura y urbanismo y que ese proyecto fue supervisado por el propio Augusto, dada la paternal relación que por su propia voluntad tuvo en vida con esta lejana urbe del Imperio, además de, en estas fechas, año 12 a.C., ostentar el puesto de Pontífice Máximo del imperio, él cual le confería la responsabilidad de cuidar de la correcta ejecución de las obras en las ciudades de nueva fundación.

Además, esta opinión se complementaría, con la hipótesis que señala la original capilla de San Romao o San Roman, situada enfrente del capitolio de la ciudad, en la que se encontraba la segunda epigrafía señalada, era el posible emplazamiento del templo de Augusto, quizás levantado en la misma fecha del templo de Augusto en Tarragona, en el 15 d.C. un año después de su muerte.

Capítulos relacionados:


  SACRAMENTUM  IANUS  CRONOLOGIA   TEMPLO     LUGUS        


Biografías:
OCTAVIO AUGUSTO
OCTAVIO AUGUSTO.
VITRUVIO POLION


Bibliografía:

CODEX CALLIS IANVS
El origen del Camino


M. VITRUVIO POLION "Los Diez Libros de Arquitectura"
Editorial Albarellos 1989

JUAN PALLARES GAYOSO "Argos Divina"
Editorial Albarellos 1988

PAUL ZANKER "Augusto y el poder de las imágenes"
Alianza Forma 1987


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