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LUCUS
AUGUSTI
















SANTUARIO DE CIBELES
La Magna Mater
(Santa Eulalia de Bóveda)

Cibeles, nombre latino de una diosa nativa de Frigia, en Asia Menor, y conocida por los griegos como Rhea, la mujer del titán Cronos y madre de los dioses olímpicos. Cibeles era una diosa de la naturaleza y de la fertilidad venerada en Roma como la Gran Madre de los Dioses. Creadora de almas, protegía contra el espíritu del mal, pues llena de benevolencia socorría a quienes la invocaban. Su culto consiguió importancia en Roma a partir de Augusto que sentía por ella una especial veneración.
Un especial aspecto de Cibeles es que da oráculos y provoca éxtasis, tanto para propiciar la profecía, como para aliviar los dolores y aun la muerte. El principal santuario de la diosa en Roma se levantó en el Palatino y se inauguró el 191 a.C.

REPRESENTACION DEL TAUROBOLIUM

SECCION SANTUARIO DE BOVEDA
Sus santuarios en el imperio tenían una arquitectura específica para adaptarse a la realización de sus ritos y en especial el bautismo o taurobolium.
Ver: La Arquitectura de Cibeles

Las imágenes más antiguas eran simples piedras, más tarde se la representó con el Kalatos (peinado en forma de cesta símbolo de divinidades de la fecundidad) el gran velo sujeto a la cabeza con una corona de torres (símbolo de las ciudades donde impera) el tunpanón (tambor) en la mano izquierda, y una cornucopia, un cetro o un puñado de espigas y amapolas en la derecha. Su carro era tirado por leones.
Ver: ¿Quién era Cibeles en la antigüedad?

LOS MISTERIOS
El culto de Cibeles/Rhea estaba dirigido por sacerdotes eunucos llamados coribantes o gallus que conducían a los fieles en ritos orgiásticos acompañados por gritos salvajes y una frenética música de flautas, tambores y címbalos. El cargo más importante del sacerdocio metróaco romano fue el de "Archigallus" (Attis populi romani), nombramiento más de carácter político que religioso.
En la Roma del siglo II y III d.C., puede decirse que las "Attideia" se celebraban con gran esplendor, hasta el punto de que el Emperador, el Senado y el Prefecto de la ciudad, se dirigían al Palatino para honrar y dar gracias a la Mater Salutaris entre las aclamaciones del pueblo. Las fiestas frigias se celebraban todos los años del 15 al 28 de marzo. A partir de Antonino su culto tuvo ritos secretos (misterios).
La ceremonia en torno a la cual giraba todo el proceso iniciático era el bautismo de sangre que el neófito recibía del sacrificio de un toro, taurobolium, o de un carnero, criobolium. Etimológicamente, Taurobolio significa caza del toro con red y Criobolio caza del carnero. En el ritual frigio tanto el toro como el carnero eran degollados y el bautismo de sangre recibido por el devoto curaba enfermedades e incluso la muerte.
Ver: "Los Misterios Frigios de Cibeles" - Pilar González Serrano

LOS ORACULOS
Cibeles tenia en la antigüedad muchos santuarios que eran oráculos en los que residían las sibilas. Estas permitían a los sacerdotes de la diosa la interpretación del futuro. Las Sibilas eran voces consideradas proféticas, incorpóreas, atemporales, que el antropomorfismo grecolatino encarnó en forma de profetisas. Estas voces eran las de las aves asociadas al culto de Cibeles. Gallos, patos, ocas, faisanes, codornices, etc. El vuelo de las aves, su canto y sus graznidos contenían las profecías de las Sibilas.
Ver: Oraculistas, Liga de las doce ciudades por Martín-Cano

ANTECEDENTES INDIGENAS EN LUCUS AUGUSTI
Ricardo Polín en su reciente libro sobre el Camino Primitivo a Compostela, que recorre el trayecto original de Lucus Augusti a Bracara Augusta, describe la existencia de numerosos castros, mámoas y medorras prerromanos cercanas a Santa Eulalia de Bóveda y catalogados por Nicandro Ares. Ambos determinan que el más cercano es el de Corvazal, situado a escasos quinientos metros. También el autor describe la leyenda popular de la existencia de un camino enterrado entre el castro y el santuario, y que al lado del primero, conocido popularmente por "A Modorra" existe la Pena Piador, llamada así en alusión a los cantos de una gallina encantada que residía en él y que desaparecía de la vista cuando alguien se paraba a mirarla.
Esta leyenda que permanece en la memoria colectiva de los habitantes del lugar permite comprobar los antecedentes existentes al culto a Cibeles. La existencia de un ave encantada con una canto mágico y que realiza su encanto sobre una roca es sin duda el antecedente indígena a las sibilas encarnadas en aves que residen en los templos de Cibeles.

EL SANTUARIO EN LUCUS AUGUSTI
ARQUITECTURA
A 14 Km. de la ciudad y en el camino que se dirigía a Bracara Augusta, se encuentra el santuario de Cibeles/Rhea (Santa Eulalia de Bóveda). El edifico, de principios del siglo III, tenía según establecía el rito dos plantas, aunque en la actualidad solo se conserva la inferior o cripta que se encuentra casi en su forma original salvo la parte central de la bóveda que se perdió cuando se demolió la antigua capilla cristiana que ocupó el piso superior donde originalmente se sacrificaba el animal sagrado. Del piso superior solo permanece como vestigio parte del muro que inicia la bóveda de cubierta en ladrillos cerámicos.
La cripta, de planta perfectamente cuadrada, tiene una longitud exterior de 12 metros de lado. Su estructura posee dos muros perimetrales, el exterior que realiza la función de contención de las tierras que la rodean en tres de sus caras, y otro interior que soporta la bóveda de la sala central.
La cripta tiene una sola fachada al exterior; ésta posee un pequeño atrio que da acceso a la puerta de entrada del recinto inferior.
La fachada, además de la puerta de entrada en arco de herradura, posee dos pequeñas ventanas que iluminan la sala interior en la que se encuentra en el centro un estanque de planta rectangular de poca profundidad en la que se situaba el sacerdote o devoto que iba a ser bautizado en el ritual.
Esta estancia posee una bóveda de ladrillos cerámicos que era soportada por dos pórticos de tres arcos apoyados en dos columnas de mármol. Este lugar se encontraba abierto en la parte central para que la sangre del animal sacrificado en el piso superior permitiese el bautismo del devoto. La parte central de la bóveda así como los arcos laterales se perdieron. Toda la bóveda se encuentra decorada por pinturas sobre estuco en varios colores que representan aves diversas.
En ambos laterales de la sala existen dos pequeñas hornacinas o cella en las que se depositaba el "kernos", especie de crátera de barro, susceptible de ser coronada de luces en los momentos solemnes de la ofrenda y destinada a contener los "vires" u órganos sexuales del devoto en los casos más dramáticos, o los del animal sacrificado (toro o carnero) la mayoría de las veces.
En la parte central posterior existe un arco de medio punto que permite el acceso a un corredor perimetral de toda la cripta y en el que existía una escalera por la que descendía el sacerdote con el "kernos" en el momento del sacrificio. Este corredor, que posee ventilación en la fachada en sus dos estremos, alojaba las aves sagradas que realizaban sus cantos proféticos de manera oculta a los devotos
Ver: Planta e Imágenes

ESCULTURAS Y RELIEVES
El edificio posee varias piezas escultóricas y ornamentales que hacen referencia directa a la diosa titular del santuario, así como al rito que se practicaba.
En la fachada exterior de la cripta, en sus sillares de granito y emplazados de manera simétrica a ambos lados del pequeño atrio de entrada existen seis relieves en la piedra que representan las mismas figuras en ambos lados.
En la parte superior el relieve representa la danza de los gallus, con todas sus galas e instrumentos, que se hacia según el rito en grupos de cinco. En el relieve intermedio, a la altura de los ojos y en ambos lados, la representación del archigallus engalanado o sumo sacerdote del rito de Cibeles, y en la parte inferior de estos, un león, guardián de los santuarios de la diosa.
Ver: Imágenes

En el pequeño atrio de entrada, y ocultos a la directa mirada desde el exterior existen otros relieves más sorprendentes, a la izquierda y derecha dos aves zancudas similares a una avestruz. Una de ellas, las más oculta a la vista, se encuentra encaramada a una piedra sobre una esbelta columna. Ambas imágenes hacen referencia a Rhea la diosa Griega, que era representada por un avestruz, el ave conocida de mayor tamaño en la antigüedad.
No es casual que estas aves reciban en la actualidad el nombre científico en su orden (rheiformes), familia (rheidae) y especie (rhea).
Ver: Imágenes

Además a la derecha existe otro pequeño relieve que muestra dos figuras lisiadas en pierna y brazo respectivamente. Se cree que eran los discapacitados uno de los grupos sociales más devotos de la diosa.
No deja de ser sorprendente también la existencia de otro relieve en granito procedente del edifico superior que representa una astro y su luna. Rhea, esposa de Saturno, es el nombre que recibe la luna de mayor tamaño del planeta del mismo nombre descubierta en el siglo XVII. Saturno como dios astro ya era conocido en la antigüedad, y su esposa Cibeles/Rhea era representada como diosa luna.
Ver: Imágenes

En el fondo y presidiendo la ceremonia se encuentra como objeto de culto la "Piedra Negra", considerada de origen celeste y tenida como epifanía de la diosa Kybéle, con la inscripción PRO SA(lute).
Ver: Imágenes

Recuperadas de la demolición de la parte superior del santuario existen expuestas en el pequeño museo cercano tres mensulas de cantería de granito que representan un león, un tunpanón (tambor) y una tercera que recuerda un manojo de violetas (flor de cibeles). Las tres son claros elementos de la iconografía que acompaña a la diosa.
Ver: Imágenes

PINTURAS

SECCION SANTUARIO DE BOVEDA
En el interior de la cripta existe en su bóveda un maravilloso conjunto mural, que representa las sibilas en forma de aves. El conjunto posee perdices, faisanes, gallináceas, pavos reales, palomas, un ganso y un pato, todos ellos entre motivos vegetales estilizados que representan el árbol sagrado de Atis, el pino y su fruto. La representación pictórica hace referencia directa a la relación que las aves y sus cantos tenían con el santuario y su funcionamiento como oráculo.
Las aves vivas permanecían ocultas a la vista de los devotos y sus cantos proféticos resonaban sobre las pinturas de la bóveda en el interior de la cripta.
Ver: Imágenes

CRISTIANIZACIÓN DEL SANTUARIO
El lugar se transformó según el rito paleocristiano, e igual que otros lugares de la península, en la capilla de Santa Eulalia. El rito del misterio de Cibeles fue perseguido ya que entraba en confrontación directa con el nuevo bautismo judéo cristiano. Así se cubrió el estanque del ritual con un nuevo pavimento de mármol y se picaron las pinturas murales inferiores, que seguramente hacían referencia a los misterios de la diosa.
Sí se mantuvieron las características del oráculo de las sibilas en las voces de las aves. Eulalia proviene del griego e incorpora el prefijo eu (eu), que significa bien, propicio, favorable. El segundo elemento, lalia (lália), del verbo lalew (laléo) significa hablar. El conjunto de los dos elementos nos da para el nombre de Eulalia el significado de "Bien hablada", "Elocuente", "Convincente", característica determinante de las Sibilas.
Santa Eulalia vivió entre los siglos III-IV, mujer joven, virgen y mártir que, según las diferentes tradiciones, nació en Mérida o en Barcelona. Dedicó su juventud a impartir enseñanzas y consejos entre los niños y los más necesitados, dejando un gran ejemplo de fe. Dice la tradición que al morir la santa, la gente vio salir de su boca una blanquísima paloma que volaba hacia el cielo, y que los verdugos salieron huyendo. La Santa, que por esa razón es patrona de las aves, ofrecía sus consejos a los demás; ambas características enlazan con la imagen pagana de las sibilas.
El cristianismo adoptó entre sus creencias a los personajes de las sibilas, presentes en la Biblia, y Santa Eulalia permitió con su leyenda una fácil cristinización de los lugares donde se les rendia culto.
Ver: Santa Eulalia Mártir (año 304)

Se la venera en la Catedral de Barcelona, ya que es la patrona de la ciudad, e igual que en Lugo en su templo existen en recuerdo del santuario de Cibeles, además del desaparecido baptisterio de planta cuadrada que contenía en el centro una piscina donde se celebraban los bautismos, las imágenes de las sibilas encarnadas en las aves. Lo sorprendente es que en lugar de ser en pinturas murales, en la catedral de Barcelona las ocas, faisanes, codornices y palomas están vivas, son cuidadas con esmero por los sacerdotes y cantan aun hoy sus augurios cada día.
Ver: Imágenes

En Mérida, la basílica paleocristiana de Santa Eulalia posee elementos que la relacionan con la arquitectura romana y características constructivas que recuerdan las basílicas de Bóveda y Barcelona, siendo por otra parte muy importante y ya documentada por los estudiosos la presencia cercana de la diosa Cibeles en la ciudad romana.
Ver: Edificio martirial y Basílica paleocristiana de Santa Eulalia en Mérida

En Ostia, la antigua ciudad romana, se han realizado excavaciones que han permitido descubrir la planta del templo de Cibeles, su forma y disposción recuerda la planta inferior del edificio de Lugo.
Ver: Edificio y planta del Templo de Cibeles, la Magna Mater, en Ostia

Santa Eulalia de Bóveda en Lugo, es debido al significado de su nombre y a la existencia de las aves en su cripta la mejor heredera de la leyenda indígena preromana de la Pena Piador.
En el santuario podemos comprobar, hoy en día y de manera excepcional, la existencia de las cinco creencias unidas por la historia. Los elementos castreños, frigios, griegos, romanos y cristianos permanecen en el conjunto como testimonio de la Magna Mater.


MAS INFORMACION SOBRE SANTA EULALIA DE BOVEDA EN:

Bibliografía:
PILAR GONZALEZ SERRANO
"La Cibeles, Nuestra Señora de Madrid", Premio Antonio Maura 1987 Investigación Científica
Ayuntamiento de Madrid, Madrid, 1990

"La Diosa Cibeles Nous de Madrid. Historia e Iconografía"
Actas del Congreso 1994

"La génesis de los dioses frigios: Cibeles y Attis"
Actas del I Simposio Nacional de Ciencias de las Religiones, en Revista de Ciencias de las Religiones, nº 0 (1995)

JAIME ALVAR
"Los misterios, Religiones "orientales" en el Imperio Romano"
Editorial Crítica

NICANDRO ARES VAZQUEZ
"Castros en torno a Santa Eulalia de Bóveda"
BCML, VIII 1967-68

RICARDO POLIN
"Camiño a Lugo, Guía histórica e cartográfica do Camiño Primitivo de Santiago e señorio lucenses"
Concello de Lugo 2003

CARLOS SANCHEZ-MONTAÑA
"Santa Eulalia de Bóveda, Santuario de la Diosa Cibeles en Lucus Augusti" Curso de Doctorado. Universidad de A Coruña
2004


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