MARCUS VIPSANIUS AGRIPPA
(63 a.C. - 12 a.C.)
Arquitecto


Marcus Agrippa nació el mismo año que Octavio. De familia humilde y origen desconocido es nombrado por primera vez en las fuentes antiguas como un joven constructor de máquinas de guerra a las ordenes de Julio César. Cabe suponer que es en este tiempo, antes de cumplir ambos los dieciocho años, cuando los jóvenes Octavio y Agripa como integrantes del ejercito de César tienen conocimiento el uno del otro.
Según los textos, Octavio intercede por un hermano de Agripa ante Julio Cesar en Carthago Nova, relatando la presencia de ambos entre las tropas de Cesar y de su presencia en Hispania.

Una vez que César adopta como hijo a Octavio y lo nombra su heredero, en septiembre del 45 a.C. envía a su nuevo hijo a la Academia de Apolonia, y es cierto que Agripa acompaña al joven heredero en su viaje a la ciudad de Illiria. Existen pruebas de la fraternal relación entre ambos y como desde el primer momento congeniaron como alumnos y que durante los seis meses que pasaron en la Academia realizaron sus actividades de manera conjunta.
Es significativo, la consulta que juntos realizaron hasta el observatorio del astrólogo Teógenes, donde quedó establecido, por su horóscopo, la íntima relación que iba a producirse durante los años de vida común y el papel que cada uno jugaría en esa especial relación.
"Durante su permanencia en Apolonia, subió Augusto con Agripa al observatorio del astrólogo Teógenes, prediciendo éste a Agripa, que le consultó primero, una serie de prosperidades tan grandes, tan maravillosas, que Augusto se obstinó en no manifestar el día ni las particularidades de su nacimiento, temiendo tener que ruborizarse delante de él por el vaticinio de destino menos brillante. Vencido al fin por las instancias del astrólogo, se los mostró, y Teógenes, levantándose en seguida, le adoró como a dios. Augusto cobró muy pronto tal confianza en su destino, que publicó su horóscopo e hizo acuñar una medalla de plata con la efigie de Capricornio, constelación bajo la cual había nacido."
Suetonio. Vida de Augusto
Ver: Biografía de Octavio Augusto

A partir del asesinato de Julio César, el quince de marzo del año 44 a.C., Marcus Agripa y Mecenas, ambos alumnos y compañeros de Octavio en la ciudad de Apolonia, toman la decisión de seguir a Octavio a Italia para reclamar la herencia de César, desde ese momento, y por una duración de más de treinta años, formaron como "guardianes" en el colegio asesor de Octavio y como tales colaboraron de manera cercana e íntima en el gobierno de Roma. Este Colegio del Príncipe se regía de acuerdo con las enseñanzas recibidas en la Academia Griega, y su filosofía de gobierno se basó en las enseñanzas de la sinarquía.

Agripa adquirió en estos años de colaboración con Octavio una valiosa experiencia militar y política. En el aspecto militar, apoyó a Octavio en su lucha contra los asesinos de César y posteriormente contra Marco Antonio. Habilidoso estratega, suplió con gran éxito y acierto en el campo de batalla las carencias militares de Octavio. En el 31 a.C., mandó la flota de Octavio, en la decisiva batalla de Accio, en la que derrotó a las escuadras de Marco Antonio y de la reina Cleopatra de Egipto. Augusto también le confió la defensa de la Galia, amenazada por las incursiones de los germanos. Y como general puso fin a la guerra de los cántabros y astures en Hispania.
Como político sustituyo en varias ocasiones a Octavio, bien por enfermedad, bien por encontrarse ausente de Roma, en la dirección de la metrópoli del imperio.

Agripa alumno aventajado de la Academia de Apolonia desarrollo sus trabajos bajo la sombra de Octavio, el llamado a ser el primer emperador romano. Su papel inicial de guardián y protector, que seguramente Julio César le asignó, se transformo en poco tiempo en el de "colega" y hombre de entera confianza del joven príncipe. Agripa actuó en todo momento siguiendo el mandato del designado por el senado como "Primero entre iguales": (arkhonte - príncipe).

Sin embargo, y a pesar de su permanencia bajo la sombra de Octavio, Agripa cuenta con una biografía que por si misma permite comprender cual era la verdadera función de su papel en el momento histórico del principado de Octavio Augusto. Fue el propio Agripa quien creyó necesario dejar escrito para el futuro su papel en el tiempo vivido, y escribio una autobiografía que lamentablemente se ha perdido para su estudio y de la que no existe ninguna referencia directa y de lo en ella tratado y comentado por su autor.

Agripa, alumno de Academia de Apolonia, actuó en vida y por numerosas ocasiones como un nuevo Anaximandro, (fundador de la escuela griega cinco siglos antes). Al igual que su lejano (en el tiempo) mentor, Agripa mostró un gran interés por el buen gobierno de las ciudades, por la geometría, la gnomótica, la arquitectura, la geografía, los artificios bélicos y la filosofía. Fue el propio Agripa quién dejo escrito las carácteristicas que un arquitecto debe tener:, "ser ingenioso y aplicado; pues ni el talento sin el estudio, ni este sin aquel, pueden formar un artífice perfecto. Será instruido en las Buenas Letras, diestro en el Dibujo, hábil en la Geometría, inteligente en la Optica, instruido en la Aritmética, versado en la Historia, Filósofo, Médico, Jurisconsulto, y Astrólogo.
Ver: La Escuela de Apolonia

Su conocimiento de las ciencias antiguas hizo que, al igual que su lejano maestro e inspirador del ideario de la Academia de Apolonia, pudiese trazar un mapa del mundo ("Orbis Terrarum"), en el que se podían contemplar los dominios de Roma en el círculo de toda la tierra conocida.
El mapa es el resultado del encargo realizado por el emperador Octavio Augusto aproximadamente en el año 27 a.C. Aunque las copias del mapa de Agripa fueron llevadas a todas las grandes ciudades del imperio romano, ninguna ha sobrevivido. Esta reconstrucción se basa sobre datos de los mapas medievales del mundo que, sucesivamente, fueron copiados de los originales romanos, esto unido a las descripciones textuales realizadas por geógrafos clásicos como Estrabón, Pomponius Mela y Plinio "el viejo". El mapa se acompañaba por un texto del propio Agripa, (commentarii geográficos) en el que se especificaban una gran cantidad de datos geográficos y comentarios de las que el mapa era poseedor.


ORBIS TERRARUM DE AGRIPPA

El mapa fue erigido por orden de Augusto en Roma en la pared de un pórtico realizado por Agripa y que se extendió a lo largo del lado este del vía Lata (actual vía del Corso) en el Campo de Marte. Este pórtico, del que se han encontrado fragmentos cerca de la vía del Tritón, se denominó "Porticus Vipsania". El edificio al que pertenecía fue erigido en honor de la hermana de Agripa, Vipsania Polla. En la reconstrucción que ha llegado hasta nuestros días se muestran los tres continentes emplazados de forma más o menos simétrica con Asia situada al Este, en la parte superior del mapa.

Se describe con énfasis la península Itálica y sobre ella se destaca la ciudad de Roma. La India, Seres (China), y Scythia y Sarmatia (Rusia) se muestran como regiones pequeñas en la periferia.
Ver: Orbis Terrarum, El Círculo de la Tierra.

Marcus Agripa, además de sus trabajos de cartografía, fue el principal teórico urbanista de su tiempo, siguiendo los pasos de su maestro Anaximandro y en esta materia del discípulo aventajado de éste Hipodamo de Mileto, Agripa participo en los proyectos y posterior fundación de muchas de las nuevas colonias romanas establecidas en los nuevos territorios del imperio. Tanto en Hispania, como en la Galia son varias las nuevas ciudades que fueron establecidas gracias a los trabajos técnicos que Agripa aportó en el momento de su fundación, a su vez figura como patrono en otras muchas. Son ciudades que cuentan con datos de su presencia: Zaragoza, Barcelona, Mérida, Cartagena, Cádiz, Nimes, Ostia.

Agripa además participó como arquitecto en muchos importantes emplazamientos de las ciudades mencionadas, así como también en otros muchas ya establecidas aportando nuevos edificios para la magnificencia de estas. Como arquitecto posee las realizaciones más características de su momento histórico. Sus obras, la mayoría de carácter civil, fueron realizadas no solo en la metrópoli, si no también en las innumerables colonias de las que fue fundador o patrono. Son conocidos: el teatro de Mérida o el edificio de la curia de Nimes, sin embargo, fue en Roma donde su figura de arquitecto de la ciudad quedó reflejada para la eternidad.
Ver: El Odeón de Agripa en Atenas

Son edificios, proyectados y construidos por Agripa, los que, alrededor del decenio de los años veinte a.C., se edificaron en el Campo de Marte romano. Allí se levantaron: los "Monumentos de Agripa"; las termas, con un embalse a modo de piscina y sus instalaciones deportivas anexas (pórticos, jardines, cuadras y establos para caballos y un hipódromo de carreras); los Saepta, que eran utilizados como bazar de comerciantes a todas horas del día y su propia casa, la villa Agripa. Agripa fue también autor de maravillosas obras de ingeniería que permitieron dotar al territorio del imperio de eficaces vías de comunicación entre las ciudades, y también de estudiados acueductos que suministraban, a las sedientos habitantes, aguas claras y potables en cualquier punto de la ciudad.
Fue Roma, como "Centro del Mundo" quién reconocio su conocimiento específico en esta materia, asociando su imágen a la del dios Neptuno. Neptuno, dios del mar, también ejerce su influencia sobre los lagos y las aguas corrientes. Era uno de los dioses principales del panteón romano y su influencia divina actuaba sobre uno de los cuatro elementos principales del universo, el agua.


AGRIPPA - NEPTUNO


ENLACE EXTERNO
Entre Dios y Vitruvio: magisterios primevos en arquitectura
José Manuel Prieto González

"Mejor conservados que los de Itálica, los magníficos ejemplares arquitectónicos erigidos en Mérida, capital de la Lusitania, constituyeron y constituyen en sí mismos una lección de arquitectura visual, al tiempo que sugieren la existencia de importantes talleres donde se transmitirían verbalmente y de visu los conocimientos implicados en su construcción. Teniendo en cuenta que la aparición del De Architectura y la fundación de la colonia emeritense fueron episodios coetáneos, vinculados ambos además al patrocinio de Augusto, y que Agripa, que tuvo un papel muy destacado en Mérida -como revela la aparición de su nombre en lugares visibles del teatro—, pudo contar con la colaboración de Vitruvio en Roma.
Agripa fue superintendente de los acueductos romanos; por eso se cree que pudo «haber introducido el módulo quinaria con la colaboración de Vitruvio», Cervera: Ob it, nota 103, p. 16 (y 29). Cervera citando sendos estudios de H. t3egerin, Victor Mortet y Franceseo Pellati"



Fue Agripa el primer y más destacado arquitecto del siglo I a.C. Entendió su oficio como el del maestro que la tradición de los constructores del Summer y Egipto asigna al llamado "ARKHITEKTON". Muchas de sus obras, estudios e investigaciones están aun presentes en las ciudades actuales. Agripa se erigió por merito propio en el Gran Maestre de la cofradía de la Ciencia Sagrada, durante el mandato de Octavio.


Por lo demás, los talleres, entendidos desde la perspectiva de los Collegia Fabrorum de época imperial, precedentes de las logias gremiales medievales, guardarían celosamente el oficio, manifestándose así una vez más un proceder de carácter seudomasónico.
José Manuel Prieto González.


VIDEO
Un punto de vista para la Teoría Arquitectónica. ¿Quién era Vitruvio?*

*An Eye for Architectural Theory - Who Vitruvius Was?
Autor: Carlos Sánchez-Montaña
Música: An Eye for Optical Theory. The Draughtsman's Contract. M. Nyman


De todos los edificios que Agripa proyectó y levantó, el más importante, por su significado simbólico y sagrado fue el Panteón. Al igual que su maestro, Anaximandro, que escribió un tratado sobre la esfera celeste, Agripa realizó este edificio como analogía a la esfera celestial. El edificio, de proporciones cósmicas, reproduce, en sus dimensiones, la esfera celeste en la que las divinidades presencian las actuaciones de los hombres. Las proporciones y la estructura del Panteón son representativos de la concepción religiosa de los romanos: la morada de todos los dioses, en la que los romanos pretendieron centralizar la gran variedad de cultos de la cosmopolita "ciudad eterna", aparece como una síntesis del cielo y de la tierra. Por eso el conjunto tiene una planta circular cerrada por una cúpula. Tanto la altura del espacio interior de la cúpula como el diámetro de la pared circular de la planta son de 43,20 m. Si nos imaginamos completa la esfera que se inscribe en la gran sala circular y que determina la bóveda semiesférica, tendríamos representado el globo celeste reposando en el suelo. La esfera que reposa estáticamente en el cilindro, tiene un radio de 21,60 m, correspondiendo al radio del cilindro y de la altura.


PANTEON DE AGRIPPA

Años más tarde, tras una rehabilitación del edifico por un incendio, el emperador Adriano mandó escribir, en el frontón del pórtico de la fachada principal, la siguiente inscripción:


M.AGRIPPA L:F: COS TERTIVM FECIT
("Marcus Agripa, hijo de la luz, lo construyó durante su tercer consulado").

Ver: El Panteón de Roma.

Agrippa, Hijo de la Luz
El nombre completo de Agripa era "Marcus Vipsanius Agrippa".
Los varones de edad adulta (y de clase noble) disponían de los Tria Nomina ('los tres nombres'), de origen etrusco: el praenomen, el nomen correpondiente a su gens, y un cognomen, equivalente a un segundo apellido. El gentilicium o nomen gentile, que ocupaba el segundo lugar indicaba el nombre de la gens (el linaje) a la que pertenecía el individuo. En el caso de Agripa este era el de Vipsanius y que compartía con sus hermanos. Solo tenemos certeza de la existencia de su hermana Vipsania Polla, a quién dedica algunos edificios en el Campo de Marte. También algunos escritos mencionan a un hermano pero sin determinar su nombre.

La verdad es que Agripa en un momento de su vida renuncia a su nomen, su linaje por nacimiento, pasando a figurar en las piezas epigráficas y numismáticas con una nueva formulación, M. Agrippa L.F., solo con sus nombres personales: el praenomen y el cognomen.

El primero se le da a un niño a los nueve días de nacer, y se inscribe en el censo a los diecisiete años, pasando a ser oficial, es su nombre personal: "Marcus", Marco.
El cognomen se aplica para describir una característica individual de la persona, en este caso "Agrippa" significa "el que nació de pié".

Es muy significativa la renuncia de Agripa a su familia original, Vipsanius, y adoptando otra "hermandad" de diferente carácter.
Agripa se hace llamar L.F., "Lucis Filius" - "Hijo de la Luz".

Para los que puedan observar y discutir sobre la interpretación de L.F. como "Lucis Filius-Hijo de la Luz" y no como "Luci Filius-Hijo de Lucio" apunto que no tiene sentido que Agripa renuncie a su nomen y a la vez trate reconocer a su padre.
(Lucio significa "Hijo de la Luz"). Estas dos iniciales L.F. tienen un valor concreto relacionado con la política de Augusto.
Fue habitual en la antigüedad que a Agripa que se le identificase con ambas letras, tanto en las piezas numismáticas como en la referencia arquitectónica del Panteón en Roma.

M AGRIPPA L F COS III

Señalar que son estos "Hijos de la Luz" los que acompañan al "Divi Filius - Hijo de Dios", el propio emperador Augusto autoproclamado.

Agripa, como discípulo de la Academia de Apolonia y propagador de la filosofía de la sinarquía, se hacía reconocer como un L.F. un "Lucis Filius" un "Hijo de la Luz" o lo que es lo mismo un "Lucem Ferens", un "Portador de la Luz".
Existe desde la antigüedad una continuada relación entre ambos términos, ya los Faraones de Egipto se proclamaban a la vez como "Hijos de Dios" e "Hijos de la Luz". Estos términos fueron también utilizados en Israel y más tarde recogidos en la Roma imperial.

Es en este contexto histórico, bajo el gobierno de Octavio Augusto autoproclamado como "Hijo de Dios", donde los "Hijos de la Luz", que son elegidos por el propio emperador, tienen como misión realizar el trabajo que permita que "vuelva el Orden y la Armonía a la ciudad", siendo esta la representación del Cosmos.

Los "Hijos de la Luz" deben favorecer con su trabajo que los hombres vivan en una relación de fraternidad e isonomía, reflejo de la armonía del mundo, reflejo del Orden perfecto del Universo. En continua evolución armónica. El Arkhé se presenta como la correcta evolución de todo cuanto existe, como avance paulatino a la plenitud, de la Luz.

Para ello, al igual que en la tradición de la que Roma es heredera y en la que los arkhitekton son los carpinteros del Arkhé, Agripa, bajo la dirección de Octavio, se convierte en el primer arquitecto del Principado; su título es el de Gran Maestre de la Cofradía de la Ciencia Sagrada. (Puesto ocupado años antes por Niginio Fígulo).

Las obras que realiza en este tiempo, solo son equiparables a las realizadas por su colega Octavio: obras de cartografía, urbanismo, edificación y ingeniería que permitieron "ordenar", según el concepto filosófico del Arkhé, el Cosmos romano.

Agripa estuvo casado en su primer matrimonio (año 37 a.C.) con Pomponia Caecilia Attica, hija de Titus Pomponius Atticus, el mejor amigo de Cicerón. De este matrimonio tuvo una hija Vipsania Agripina, (36 a.C.), que fue la primera esposa de Tiberio (20 a.C.).

En su segundo matrimonio se casó con Marcela, una de las hijas de Octavia, la hermana de Augusto. Tuvo una hija Vipsania Marcela Agripina, (27 a.C.), también conocida como Marcelina.

En el año 21 a.C. se casó con Julia, la única hija de Octavio Augusto, y con ella tuvo cinco hijos, Cayo César, Vipsania Julia o Julia la Menor, Lucio César, Agripina la Mayor (esposa de Germánico), Agripa Póstumo (hijo póstumo). Los dos varones mayores; Gaius Caesar y Lucius Caesar fueron nombrados sucesores del emperador, pero la prematura muerte de los jóvenes príncipes no lo permitió.

Marco Agripa murió en el año 12 a.C., durante el mes de marzo, a la edad de cincuenta y un años de edad, de manera imprevista cuando regresaba a Roma desde el oriente del imperio.

Cassius Dio, Historia de Roma, Libro LIV
Y al llegar a Campania, Agripa cayó enfermo y murió. Augusto que se encontraba en un festival en honor de sus hijos, unos concursos de guerreros armados en el Panethenaic, cuando se enteró de la enfermedad de Agripa regresó a Italia a la búsqueda del ya cadáver.
Fue Augusto quién trasladó su cuerpo a la capital y lo presentó en el Foro. También presentó el elogio en el funeral de cuerpo presente, pero siempre tras una cortina colgada delante del cadáver. ¿Por qué hizo esto?, no lo sé. Algunos, sin embargo, creen que era porque él era Sumo Sacerdote, y otros que era porque él se encontraba en el ejercicio de las funciones de censor. Pero ambos están equivocados, ya que ni el Sumo Sacerdote tiene prohibido ver a un cadáver, ni el censor excepto cuando está a punto de completar el censo, La razón fue que si mira a un cadáver, antes de su purificación, todo el ritual se tiene que hacerse otra vez desde el principio.
Augusto también estuvo en el cortejo fúnebre de Agripa, que fue en la misma forma en que el propio de Augusto realizado a su muerte, y también fue enterrado en el propio Mausoleo del emperador, aunque Agripa había preparado uno para sí mismo en el Campo de Marte.
Este fue el final de Agripa, que en todos los sentidos se había mostrado claramente como el más noble de los hombres de su época y había utilizado su amistad con Augusto, con miras de ofrecer el mayor provecho tanto para el propio emperador como para el Imperio.
El que superó a todos en excelencia, se mantuvo por su propia voluntad a las ordenes del emperador y al mismo tiempo dedicó toda su sabiduría y valentía a los más altos intereses de Augusto, y todos ellos prodigados y por el honor e influencia que recibió de él hacía el beneficio de los demás.
Es por esto, en particular, que él nunca se convirtió en odiado por Augusto ni por sus conciudadanos, por el contrario, ayudó a Augusto para establecer la monarquía, como si fuera realmente un dedicado valedor del régimen autocrático. Y se ganó a la gente en su beneficio, como si fuera el más alto grado de un gobierno popular.
En cualquier caso, incluso a su muerte dejó sus jardines y los baños que llevan su nombre para que en ellos puedan bañarse los ciudadanos sin pagar y, a tal fin dio a Augusto determinadas fincas. Y el emperador no sólo revirtió estas al Estado, sino también distribuyó a la población cuatrocientos sestercios a cada uno, dando a entender que había sido Agripa quién así lo ordenara. De hecho Augusto había heredado la mayor parte de los bienes de Agripa, incluida la Chersonese en el Hellespont, que habían llegado de alguna manera u otra a ser propiedad de Agripa.
Augusto sintió su pérdida durante mucho tiempo y, por tanto, propició que fuera honrado a los ojos del pueblo, y llamó al hijo póstumo nacido de él como Agripa. Sin embargo, no permitió que los ciudadanos en general, aunque ninguno de los prominentes hombres desean asistir a los festivales, no asistir a cualquier parte de los honores de las celebraciones, y él en persona supervisó los combates de gladiadores, aunque a menudo se celebrarán sin su presencia.
La muerte de Agripa, lejos de ser simplemente una pérdida privada de su propia familia, fue en todo caso, una pérdida pública que afectó a todos los romanos, que observaron en esta ocasión los hechos que acostumbran a suceder ante las calamidades más grandes: Búhos sobrevolaron mucho tiempo la ciudad, un rayo golpeó la casa en el Monte Albano, donde los cónsules presentaban los ritos sagrados. Una estrella identificada como un cometa fue vista durante varios días sobre la ciudad y finalmente se desintegro en destellos parecidos a antorchas. Muchos edificios de la ciudad fueron destruidos por el fuego, entre ellos la cabaña de Rómulo, que fue incendiada por los cuervos al caer sobre ella carne procedente de la quema de algún altar."



© carlosmontaña - 2005