ASTROLOGIA

LIBRO IX
CAPITULO VI

"He ido exponiendo el movimiento del firmamento en torno a la tierra, así como la disposición de los doce signos del Zodiaco y de las constelaciones septentrionales y meridionales, con el fin de que todo quede suficientemente claro. De este movimiento del firmamento, de su curso contrario al Sol a través de los signos y de las sombras equinocciales de los gnomones se infieren las figuras de los analemas.

Los restantes aspectos que dimanan de la astrología, como las consecuencias que se producen en el devenir de la vida de los hombres por los doce signos, los cinco planetas, el Sol y la Luna, debemos dejarlos en las reflexiones calculadas de los Caldeos, pues es un tema específico de ellos toda la ciencia de los horóscopos, que les permite ofrecer una explicación de los hechos futuros y pasados, basándose en cálculos astronómicos. Los pueblos, que descienden de los Caldeos, nos han legado sus descubrimientos, en los que se destacan su ingenio y su intuición. En primer lugar, señalamos a Beloso que se estableció en la isla y en la ciudad de Cos, donde abrió una escuela para enseñar esta ciencia. En segundo lugar, a sus discípulos Antipater y Atenodoro, quienes nos dejaron una razonada teoría de los horóscopos, basada no en el momento del nacimiento, sino en el momento de la concepción." (*)

-Primusque Berosus in insula et civitate Coo consedit ibique aperuit disciplinam, post ea studens Antipater iterumque Athenodorus, qui etiam non e nascentia sed ex conceptione genethlialogiae rationes explicatas reliquit.-


De acuerdo con este capítulo de su libro IX dedicado a la astrología el autor de "De Architectura" referencia las enseñanzas de Antipater y Atenodoro sobre los horóscopos que basan sus teorías en la fecha de la concepción.



Es en este momento cronológico cuando Capricornio es el signo zodiacal con el que se identifica el emperador Augusto, ya que bajo su fecha fue concebido, y su imagen, la del signo zodiacal, le representa en la iconografía de la Roma imperial. "De Architectura" ofrece base teórica a esta elección.
Existen varias referencias sobre este aspecto.:



El signo de Augusto: si bien según las fuentes el emperador nació el 22/23 de septiembre, es decir, bajo el signo de Libra, en todas las fuentes iconográficas y en los poetas el signo que aparece como propio de Augusto es Capricornio. Esta dualidad se explica generalmente porque Capricornio era el signo que presidió su concepción. Domiziano Patrizio Domenicucci.



Augusto cobró enseguida tal confianza en su destino, que publicó un horóscopo e hizo acuñar una medalla de plata con la efigie de Capricornio.Suetonio Augusto 94.

Por otra parte he podido comprobar como Atenodoro de Tarso, referenciado en el texto original como sabio astrólogo, y que fue además el tutor del emperador y del propio Marco Agripa desde su estancia conjunta en la escuela de Apolonia, es cambiado de nombre en innumerable traducciones del texto latino original. En castellano, el propio Ortiz y Sanz cambia al sabio astrólogo por Achinapolo. Este asunto conjuntamente con el cambio de numeración de los capítulos del libro IX y las diversas advertencias sobre la astrología que el traductor indica en las notas de pie de página, hacen pensar que este fue uno de los capítulos "malditos" de "De architectura" en una época de la historia.

Termina el capítulo sexto:
"Tales de Mileto, Anaxágoras de Clazomene, Pitágoras de Samos, Jenófanes de Colofón y Demócrito de Abdera elaboraron unas teorías, dentro de la filosofía natural, sobre las causas que controlan la naturaleza y sobre la manera cómo plasman sus efectos. Apoyándose en estos descubrimientos, Eudoxo, Eudemo, Callipo, Metón, Filipo, Hiparco, Arato y otros muchos descubrieron la manera de predecir el nacimiento y el ocaso de las constelaciones, basándose en unas tablas de bronce que contenían pertinentes observaciones astronómicas -la astronomía es una parte de la astrología-; todos sus hallazgos y todas sus explicaciones las transmitieron a la posteridad. Debemos admirar sus conocimientos científicos, pues pusieron en ellos tal interés que parecen poseer una inteligencia divina para predecir los accidentes meteorológicos futuros, antes de que sucedan. En fin, debemos dejar en sus manos estas cuestiones por el esmerado cuidado y la atención que pusieron en ellas."

(*)NOTA
La ciencia actual determina que el desarrollo de un ser humando comienza cuando un espermatozoide fecunda un óvulo y crea una sola célula que puede potencialmente formar un organismo entero. Durante la primera hora después de la fecundación, esta célula huevo o cigoto se divide en varias células idénticas. En el ser humano, alrededor de cuatro horas después de la fecundación y después de varios ciclos celulares, estas células comienzan a especializarse y formar una esfera que crece llamada blastocisto. Esta esfera posee una capa de células externas (las células periféricas) y un grupo de células internas, llamadas células de la masa interna, que formarán todos los tejidos del cuerpo humano. Estas células continúan diferenciándose hasta formar las células madre que producirán las células de los tejidos bien definidos. Estas células madre más especializadas se llaman multipotentes. Son las primeras horas posteriores a la fecundación el momento en que se determina las características de un ser vivo. Son las células madre las que poseen la potencialidad para que todo sea posible.
Fueron Antipater y Atenodoro, quienes nos dejaron una razonada teoría de los horóscopos, basada no en el momento del nacimiento, sino en el momento de la concepción.
"De Architectura". Libro IX.

© carlosmontaña - 2005