La Mecánica según Vitruvio

Es necesario recordar que "De Architectura" fue escrito en el siglo I a.C., por ello, algunos conceptos que hoy en día tienen una descripción concreta y común pueden haber sufrido cambios durante los más de veinte siglos transcurridos.

Uno de ellos es la "machinatio" que Vitruvio propone como una de las tres partes que compone la Arquitectura y que ha sido traducida de manera generalizada como mecánica, (la construcción de máquinas).

Estas son las palabras de Vitruvio en su Libro X :
"La mecánica en su conjunto se ha generado a partir de la misma naturaleza, bajo la guía y la dirección de la rotación cósmica. Así es, si consideramos y observamos el incesante movimiento del Sol, de la Luna y de los cinco planetas comprenderemos que si no recorrieran sus órbitas de manera mecánica, sería imposible que tuviéramos Luz en la Tierra."

Designa Vitruvio a la mecánica un origen natural y cósmico, y por lo tanto para entender correctamente sus palabras debemos de ver a las máquinas como resultado de este origen, como reflejo "del incesante movimiento del Sol, de la Luna y de los cinco planetas".
Y por ello no solo las máquinas pertenecen a esta ciencia, sino también su efecto, "el movimiento", también es parte fundamental de sus preceptos. El movimiento en su afección más amplia y relacionado siempre con la edificación y la gnomónica, como parte integrante de la arquitectura, y que es efecto "del incesante movimiento del Cosmos" trasladando a la obra arquitectónica en la tierra la fuerza (luz) del cielo; el orden del universo que tiene un principio divino. La mecánica según Vitruvio es una manifestación de la divinidad.

Vitruvio en su texto describe tres tipos de máquinas:
"Se define una máquina como un conjunto de piezas de madera que permite mover grandes pesos. El movimiento de una máquina se fundamenta en las propiedades de la rotación circular, en griego "kyldiken kynesin". La primera clase de máquinas se denomina "escansoria", en griego "acrobatikon". La segunda clase es la máquina que se mueve por la acción del aire, en griego "pneumaticon"; y la tercera es la máquina de tracción, en griego "baruison"."

Tienen especial importancia las segundas, "pneumaticon", su nombre de origen griego proviene de pnéuma, espíritu; para los griegos espiritual se dice (pneumaticós). Este es el origen de esta clase, las máquinas pneumaticas o espirituales.

"La segunda clase de máquinas -máquinas pneumáticas- consta de unos elementos que se mueven por la acción violenta del aire que pasa a presión y permite emitir sonidos y tonos armónicos." Y un poco más adelante describe su utilización: "Los órganos obtienen sus efectos simplemente con el manejo experto de un solo hombre competente."


Organo romano - Máquina pneumática

Hoy en día estos instrumentos también reciben el nombre de órganos: Instrumento musical de viento, compuesto de muchos tubos donde se produce el sonido, unos fuelles que impulsan el aire y un teclado y varios registros ordenados para modificar el timbre de las voces. El órgano musical, pertenece a esa "mecánica" que Vitruvio describe en su tratado de arquitectura.


Elementos del organo hidráulico

En la arquitectura antigua la música de órgano era fundamental; tan importante como un correcto cálculo estructural o un experto trazado geométrico. La música como movimiento resultante de la acción de una máquina. A nadie se le escapa la importancia que la música de órgano, (y estos eran muy variados en la antigüedad) tiene en los templos de la historia de la arquitectura. Su sonido ayudaba a crear la atmósfera que la obra de edificación precisaba.

Tal como Vitruvio escribio: "Partes ipsius architecturae sunt tres, aedificatio, gnomonice, machinatio"

Sin el concurso de las tres ciencias no existe la arquitectura antigua. La "machinatio" vitruviana poseía un valor trascendente. Todo aquel que haya escuchado el sonido de un órgano (maquina espiritual) en un templo lo podrá atestiguar. Es por esa razón por la que Vitruvio dedica su libro X por entero a describir esta ciencia y sus realizaciones.

En el capítulo VIII escribe:
Organos
Aunque sea brevísimamente y con la precisión que me sea posible, quiero sintetizar por escrito el tema de los elementos principales que conforman los órganos hidráulicos. Sobre un basamento de madera se coloca un recipiente de bronce. En el basamento se levantan a derecha e izquierda unas reglitas, formando una escalera, en las que se introducen unas cubetas de bronce, con unos émbolos móviles terminados con toda precisión mediante el torno; en su parte central, se fijarán unos brazos de hierro unidos a sus goznes con palancas y recubiertos con pieles que mantienen su propia lana. Además, en la superficie superior se abrirán unos orificios, aproximadamente de tres dedos de diámetro. Junto a los orificios se colocarán unos delfines de bronce apoyados en bisagras articuladas que tienen colgados de su boca unos címbalos mediante unas cadenas. Los címbalos quedan suspendidos hasta más abajo de los orificios de las cubetas.


Reconstrucción de un Hidraulis

Dentro del recipiente que contiene el agua se introduce el "pnigeus", instrumento similar a un embudo invertido; debajo de éste se colocan unos dados de tres dedos de altura que nivelan el espacio inferior, entre los labios del embudo invertido y el fondo del recipiente. En el cuello del embudo va unida una cajita que soporta la cabeza de la máquina y que en griego denominan "canon musícus". A lo largo de la cajita se abren cuatro canales, si el instrumento es tetracordio; seis canales, si es hexacordo, y ocho canales, si es octacordio. En cada uno de los canales hay unas espitas de cierre con llaves de hierro. Cuando se giran las llaves, se abren los conductos desde el recipiente a los canales. Desde los canales el canon tiene unos orificios ordenados transversalmente que se corresponden con las aberturas de la tabla colocada en la parte superior, y que en griego se denomina "pinax". Entre el pinax y el canon vemos unas reglitas, horadadas de la misma forma y lubrificadas con aceite, con el fin de que se desplacen hacia adelante y hacia atrás con toda facilidad; las reglitas que tapan los agujeros se llaman "plinthides". Con sus movimientos de ida y de vuelta, cierran y abren alternativamente los agujeros de los canales. Estas reglitas poseen unos resortes de hierro, fijados y acoplados a unas teclas y, cuando se tocan las teclas, a la vez se mueven también las reglitas. Poseen unos anillos adosados que bordean los agujeros, en el pinax, que permiten la salida del aire desde los canales. En los anillos se empotran las lengüetas de los tubos del órgano. Desde las cubetas salen unos tubos que están unidos al cuello del embudo invertido y que llegan hasta los orificios abiertos en la cajita. Estos tienen sus propias válvulas, perfectamente ajustadas con el torno y cuando la cajita está llena de aire, taponan los orificios e impiden que el aire se escape.
Cuando se alzan las palancas, los émbolos hacen bajar las bases de las cubetas hasta el fondo y los delfines, fijados en las bisagras articuladas, al hacer descender los címbalos colgados de su boca llenan de aire las cavidades de las cubetas; posteriormente, los émbolos levantan una y otra vez los fondos dentro de las cubetas, impulsados por rápidas sacudidas y taponan los orificios de la parte superior con sus címbalos; el aire encerrado, compelido por la presión, ha de pasar por los canales; desde éstos pasa el embudo invertido y, a través de su cuello, llega a la cajita. Debido al movimiento violento de las palancas, el aire es comprimido reiteradamente, se introduce por las aberturas de las llaves de cierre y llena los canales. En consecuencia, cuando se tocan las teclas con las manos, éstas empujan hacia adelante y hacia atrás las reglitas, cerrando y abriendo los orificios alternativamente y producen unos sonidos musicales en una múltiple variedad de modulaciones, sí se accionan respetando el arte de la música.
Según mis posibilidades, he intentado describir con claridad algo que es francamente oscuro. Un tema muy complejo que no es asequible a todo el mundo, sino sólo a quienes tienen alguna experiencia en esta materia. Si, después de leer lo que he escrito, alguno no lo ha comprendido suficientemente, cuando conozca de modo empírico este instrumento, descubrirá el ingenio y la precisión que tiene."


Este último párrafo subraya la dificultad de esta ciencia, que "no es asequible a todo el mundo" y que Vitruvio deja entrever no ha explicado en toda su extensión y características. Es cierto que la experiencia permite asegurar que la mecánica, como manifestación de la fuerza cósmica tenía otras características y elementos y que estas por su complejidad permanecen en la oscuridad y solo accesibles a los iniciados.
Permitamos que lo no revelado por Vitruvio permanezca aún en la oscuridad.

© carlosmontaña - 2005