LAS TERMAS

Marco Agripa construye, en un solar al sur del ocupado por el Panteón, las primeras termas públicas permanentes en Roma con un gran lujo en las decoraciones. El edificio formaba parte del conjunto urbanizador del Campo de Marte proyectado por el propio Agripa. El edificio de las termas contaba con la presencia de las tres salas que se dan en las termas, destinadas a su función: frigidarium (agua fría); tepidarium (agua templada, tibia): caldarium (agua caliente).
La sala del caldarium estaba cubierta por una bóveda de 25 m. de diámetro ricamente decorada. Esta solución técnica bien pudo ser el antecedente de la que cubrió el Panteón a poca distancia más al norte.


PLANTA DE LAS TERMAS DE AGRIPA

Escribe Vitruvio en lo referente a la construcción del edificio que alojara los baños públicos:
"Lo primero que debe hacerse es seleccionar un lugar lo más cálido posible, es decir, un lugar opuesto al septentrión y al viento del norte. En la sala de los baños calientes y en la de los baños templados la luz debe entrar por el lado del poniente; si la naturaleza o situación del lugar no lo permite, en ese caso tomará la luz desde el mediodía, ya que el tiempo fijado para los baños va desde el mediodía hasta el atardecer. Debe procurarse que los baños calientes para mujeres y hombres estén juntos y situados con esta orientación, ya que así se logrará que los útiles de la casa de baños y el horno para calentar sean los mismos para ambos sexos.


RECONSTRUCCION POR -www.hardav.co.uk-

Sobre el horno se colocarán tres calderas de bronce: la de agua caliente, la de agua templada y la de agua fría. Deben colocarse de manera que la cantidad de agua que procede desde la caldera templada hacia la de agua caliente sea la misma que desemboque desde la caldera de agua fría en la del agua templada; así también las salas abovedadas de las piscinas se calentarán con el mismo horno.


MAQUETA

Los pisos elevados de los baños de agua caliente deben alzarse de la siguiente manera: en primer lugar, se pavimentará el piso inclinado hacia el horno, mediante unas baldosas o tejas de un pie y medio, de modo que si arrojamos una pelota no pueda detenerse en el piso sino que por si misma vaya a parar a la boca del horno; la llama se expandirá así sin ninguna dificultad bajo el piso abovedado. Sobre el suelo colocaremos unos pilares de pequeños ladrillos de ocho pulgadas, teniendo en cuenta que se puedan intercalar en medio unas tejas de dos pies; la altura de los pilares será de dos pies. Los pilares estarán compuestos de arcilla amasada con pelo y sobre ellos colocaremos unas tejas de dos pies, que soportarán el pavimento. Si las estancias abovedadas son de mampostería, resultarán más eficaces y provechosas, pero si fueran de madera colóquese debajo una falsa bóveda de barro, de la forma siguiente: háganse unas regletas (cabrios) o unos arcos de hierro y mediante numerosos garfios de hierro también cuélguense del entramado; colóquense tales regletas o arcos de modo que puedan asentarse e introducirse las tejas sin formar bordes, entre dos regletas; así, todo el conjunto abovedado resultará perfecto, ya que se apoyará en una estructura de hierro. Las junturas de estas bóvedas se recubrirán, por la parte de arriba, con arcilla amasada con pelo y, de yeso y barro cocido y después se enlucirá con estuco, o bien con escayola. Si en las estancias de baños de agua caliente se construyen dobles bóvedas, ello proporcionara una mayor utilidad; el vaho del vapor no logrará corromper la madera del entramado, sino que se dispersará entre las dos bóvedas. Las dimensiones de los baños serán proporcionadas al número de bañistas: su anchura medirá una tercera parte menos que su longitud, sin contar la sala de la bañera ni la de la piscina. La bañera debe situarse debajo de la ventana, pero de modo que los bañistas, que están alrededor, no impidan ni estorben el paso de la luz con sus sombras. Es muy conveniente que las estancias de las bañeras sean espaciosas, ya que al ocupar los bordes los primeros bañistas, puedan permanecer con toda seguridad los que esperan en pie. La anchura de la piscina entre la pared y la galería- no debe ser inferior a seis pies para que el escalón inferior y el asiento ocupen únicamente dos pies. La sala de los baños de vapor y la sala para sudar -saunas- quedarán contiguas a la sala de baño de agua templada; su anchura será igual que su altura hasta el borde inferior, donde descansa la bóveda. En medio de la bóveda, en su parte central, déjese una abertura de luz, de la que colgará un escudo de bronce, mediante unas cadenas; al subirlo o al bajarlo se irá ajustando la temperatura de la sala de baños de vapor. Conviene que la sala de baños de vapor sea circular con el fin de que, desde el centro, se difunda por igual la fuerza de las llamas y la del vapor, por toda la rotonda de la sala circular."
De Architectura - Libro V Capítulo X


ELEMENTO DE LAS TERMAS DE AGRIPA

© carlosmontaña - 2005